Así será la Eurocopa 2012* (ya puede irse de vacaciones tranquilamente)

La Eurocopa está a la vuelta de la esquina y, quien más y quien menos, se pregunta si España será capaz de ganarla por segunda vez consecutiva y, de paso, hacer historia al ser la primera selección en conseguirlo. ¿Serán capaces de completar tamaña gesta? Bueno, esto no es tan fácil como incumplir los límites de déficit, así que vamos por partes.



Grupo A
Vamos a empezar por el principio (espero no soliviantar con esto a los cristianos). El Grupo A es, cómo expresarlo con exactitud… er, bueno, digamos que el Grupo A es una mierda. Grecia es un grupo de amigos bajo la batuta del portugués Fernando Santos. “¿Y quién es este señor?”, se preguntará alguno. Pues el tipo que hizo ganar la Copa del Grecia al AEK en 2002, hombre, un currículo que extrapolado a la Eurocopa garantiza que Grecia, cuanto menos, será capaz de llegar puntual a sus partidos.

La República Checa y Polonia tienen algo más de chicha. Los checos se colaron en la competición a través de la repesca y cualquier comparación con los Nedved, Koller y compañía haría vomitar a una cabra. Al timón sigue Rosicky, que antaño fuera el “joven Mozart”, cuya carrera a los 31 años recuerda más a la del decrépito Salieri. “Eh, eh, que juega en el Arsenal”, me gritan desde el fondo del auditorio. “Sí, y se va de compras con Almunia y Bendter”, respondo yo con la típica expresión de ‘cuando tú vas, yo he vuelto, he puesto dos lavadoras y me he pasado por el Mercadona que no tenía desodorante’.

Un poco más esperanzadora se muestra Polonia, que acude a la Eurocopa de su país con un cuadro joven y relativamente sólido. Con esto quiero decir que no es que sean un muro de hormigón, pero tampoco la mousse de yogur griego de Danone. Si uno se para a revisar la alineación es posible que acabe tal como empezó, con la salvedad de Lewandoski, el punta del Dortmund, hombre –de 23 años-  sobre el que giran casi todas las aspiraciones del equipo.


Por encima de todas está Rusia. Como el PSV en los noventa, han optado por sustituir a Hiddink por Advocaat y, como los holandeses, pronto entenderán que se la han dado con queso. Pero los que al final ganan los partidos son los de corto, y Arshavin, Dzagoev o Zhrikov pasan por ser los tres mejores jugadores del grupo.

Pasarán Rusia y Polonia, por este orden.

Grupo B

Pasamos al Grupo B, el mal apodado “grupo de la muerte”. Porque sí, es de la muerte, pero de la muerte de Dinamarca. Los escandinavos,  que tienen un equipo muy apañado con Kjaer, Kvist y Eriksen, no van a ver por dónde les llegan las hostias. En otras circunstancias los chicos del jodidamente inmortal Morten Olsen habrían tenido una opción, but not this time, my dears.

Y es que en el grupo también se encuentran Holanda, Alemania y Portugal. Casi ná. A los españoles nos gusta pensar que Holanda es el equipo donde Van Bommel y De Jong despliegan lo mejor de sus artes marciales, pero lo cierto es que son mucho más. O al menos un conjunto con buen trato de balón, las ideas claras y un ataque centelleante. Elia para Robben, este se la mete al hueco a Van Persie y, cuando te quieres dar cuenta, ya estás sacando el balón de la red.



Portugal ofrece más dudas. Principalmente ofrece la duda de saber si Cristiano estará a nivel cósmico o seguirá con su tradición de devolver los testículos a la caja abdominal en las grandes citas. Oh sí, claro, también están Moutinho, Veloso, Coentrao y Nani, pero todavía no ha nacido el piloto capaz de saltar la banca con mi Citroen Saxo en Hungaroring (¿este circuito existe o simplemente he oído el nombre y me ha parecido chachi para la Fórmula 1?)

Alemania; ahora podríamos enfangarnos en el debate sobre si Mario Gómez es el realidad un 'nueve' de garantías o solo un tipo al que los medios venden bien sus rachas. O si Lahm es un capitán a la altura de Matthaus y Beckenbauer. O si Schweinsteiger merece una sola de las líneas que se han escrito sobre él. O si Neuer es mejor que Adler o es que jugar en el Bayern sigue pesando mucho a la hora de confeccionar la Manchstaff. O si Ozul es en realidad un anuro. Todo esto da igual. La Historia nos enseña que lo mejor que tiene  Alemania es eso, que es Alemania. En el peor de los escenarios se marcharán en semifinales.

Solo los germanos tienen una plaza asegurada entre los dos primeros. La otra se la jugarán en el Holanda-Portugal, a no ser que alguno haya tenido la torpeza de empatar contra Dinamarca.

Grupo C

Tres economías en quiebra y una en pleno ‘boom’ forman el Grupo C. Sin embargo son los pobres los que tienen todas las papeletas para seguir en competición. Italia sigue inmersa en el interminable ERE de los que ganaron el Mundial y, mientras la nueva generación no dé un paso adelante, eso de aterrizar en Fiumicino con la copa les queda un poco lejos. Buena defensa, buen ataque y ‘pichi-pichá’ centro del campo. Irlanda –o Eire, como le gustaba repetir a De la Casa para acojonarnos- es un país en coma futbolístico. Sus jugadores ya no brillan en la Premier y  nombres como Keane y Duff continúan sosteniendo al equipo entrenado por Trapattoni. No son lo que eran pero, ojo, tampoco van a ir de turistas a Polonia.

A los entendidos les gusta tocarse hablando del talentoso Luka Modric, y tienen cierta razón. El chico es un portento, uno de esos pocos capaces de hacer que un buen equipo alcance la excelencia ofensiva. Lo que sucede es que Croacia no es un buen equipo y que, antes o después, tanto Italia como España terminarán encontrando el hilito por el que deshilachar a los dálmatas.


España es la mejor selección del torneo, pero no empecemos todavía a chuparnos las pollas, que diría alguno. El reto, lo único importante, radica en que Del Bosque pueda motivar a la Vieja Guardia para que se deje la bolsa escrotal a ras de césped. Si no, los españoles disponen de una Segunda Unidad compuestas por ‘leones’ vascos capaces de casi todo, pero no de todo. Curiosamente  España e Italia se jugarán el primer puesto en el debut de ambas, un partido donde los equipos suelen ofrecer versiones extravagantes de sí mismos.

De modo que, como todos tenemos claro quién va a pasar en este grupo , os contaré un chiste: ¿Sabéis cómo llaman los japoneses a Cristiano Ronaldo? Kasimessi.

Grupo D

Y bien, vamos al último grupo. Suecia, Ucrania, Inglaterra y Francia. Sin lugar a dudas los que más me gustan son los franceses: de los clásicos, Ribery sigue dando un buen nivel, Benzema y Nasri han dado un salto en confianza y Lloris ya se puede contar entre los mejores porteros de Europa. Por detrás llegan tipos como Sakho y M’Villa, con aspecto de haber quemado varios coches en los incidentes de 2010, que combinan fundamentos con un aparato muscular más digno de otros deportes, como el Crujimiento Olímpico de Cráneos o la recién fundada Halterofilia Dental.

Inglaterra, si fuera un malo de Batman, sería el tipo conaspecto mariposón que lleva un pijama con  interrogaciones.  Durante los últimos 30 años se han dedicado a dilapidar el prestigio internacional que acumularon durante los 70 anteriores y, hoy en día, no hay nadie tan loco como para meterles pasta en el Bwin (aunque más loco sería meterlo en Miapuesta, ¿verdad?) La espantada de Capello podría indicar que, una vez más, los ingleses se adentran en la Eurocopa con más preguntas que respuestas.

Ucrania y Suecia tienen mimbres para darle un susto a cualquiera. Los primeros porque juegan en casa y despiden a Shevchenko, que a poco que se esfuerce se retirará con dos o tres golitos internacionales más. Suecia, por su parte,  es un grupo fuerte con su Svensson, su Toivonen, su Ibrahimovic.... además, se conocen como si llevasen diez años jugando juntos y… espera un momento: ¡es que los llevan!


En resumen, que Francia es la favorita del grupo. Cabría pensar que Inglaterra será segundo como mínimo, pero los amarillos, escandinavos y eslavos ellos, saben cómo hacer que los grandes suden tinta. Es más, yo apuesto porque Zlatan se nos cuela en cuartos.

Y así serán los cruces

Para el primer partido de cuartos, según la iglesia Pascualista, Varsovia acogerá un bonito Rusia - Holanda, que parecen destinadas a encontrarse en cada cita internacional. Ambos tienen opciones, aunque si Sneijder saca el bazooka de gala o permiten a Robben hacer su jugada (regate hacia dentro, paralelo al área y 'pumba'), los rusos se volverán a su páramo natal antes de tiempo. En este mismo lugar del cuadro tenemos también otro colorido España –Suecia. Decíamos antes que Suecia mola mucho, incluso más que el de la chupa de cuero de California Dreams, pero no tanto como Zack Morris hablando por el móvil. Lo más probable es que pase España y que Ibrahimovic termine pateando en el suelo a un inerte Arbeloa ya con el tiempo cumplido, of course.

Así que Holanda - España en semis. Muy riqui. Hasta aquí los de Del Bosque pueden haber llegado con el piloto automático, y será ahora donde veamos la motivación de los españoles, capaces de superar a Holanda si así lo desean. Pero son ya muchos partidos para Xavi, Casillas o Villa, y no podemos olvidar que hace dos años tocaron techo. No les queda nada por ganar, y esto es lo peor que le puede ocurrir a un profesional. Así que no me decanto por ninguno.

En el otro lado para abrir boca nos sirven un desnatado Alemania - Polonia. Será un mero trámite para todos menos para Podolski, cuya madre experimentará un intenso pitido en los oídos. Días más tarde, su otorrino le revelará que la palabra ‘puta’ está incomprensiblemente tatuada en sus tímpanos. Y cuando recurra a la bibliografía para publicar el hallazgo, descubrirá que existe un único antecedente: el de la madre de Luis Enrique.

Y cerraremos ronda con el plato fuerte: Francia – Italia. Mola. Preferiría no mojarme en este asunto, pero las circunstancias lo requieren: pasará Italia. En Blanc no ha conseguido imprimir el carácter necesario al equipo, y los grandes líderes galos como Napoleón, Robespierre o Asterix no se forjaron precisamente jugando a la PlayStation (aunque es evidente que el viejo Bonaparte se habría metido buenos vicios al Age of Empires).


Alemania se las verá con Italia el 28 de junio por un puesto en la final. Será un partido clásico, rocoso, con Alemania en posesión del balón e Italia dejando a los aficionados germanos sin respiración por momentos. Un tiro al palo de Rossi, un mano a mano que falla Osvaldo… pero no nos pasemos de modernos: ganará el que dice Lineker. Quizá de un cabezazo a salida de córner en el minuto 113 o de un fallo garrafal de Buffon, que anunciará posteriormente su retirada de la azurra para que dejen de tocarle los cojones, que demasiado ha hecho para tener 35 años. Su sustituto será Abbiati, a no ser que Zenga se vea con cuerpo torero y acepte el puesto.

Pero ganará Alemania, vamos.

Y se encontrará con España u Holanda en la final. Si son los naranjas, Alemania se impondrá, todos pensaremos que Gómez es la leche, el Madrid lo comprará por 30 millones y lo revenderá por 8 a los dos años, mientras el Bernabéu se pregunta qué raza de mono será la que dirige los fichajes del equipo.

Si, por el contrario, la final es la misma que en Viena, será un choque tan apretado como las nalgas de Búfalo Gontxo en el Orgullo Gay. Con todo, Alemania no podrá parar la mejor versión de la creación española y todo dependerá de que los delanteros aprovechen o no los balones que dispongan. De eso y de que Piqué no se gane una roja en el minuto 52 por llegar tarde a un balón, como lleva toda la temporada haciendo.

En resumen chavalotes, que nos estamos dejando aquí los ojos, que la Eurocopa 2012 se irá a Alemania… a no ser que España la quiera.

* O bien podría suceder algo completamente diferente.

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