Intereconomía: a new hope

Los tipos que componemos la industria de la información llevamos años, incluso décadas, rompiéndonos la cabeza con una sola idea: el maldito modelo de negocio. Que si la publicidad, que si las suscripciones, que si la venta por artículo... hemos tocado todos los palos sin que ninguno se revele válido para todos.

Y cuando pensábamos que ya no había más opciones, que había que apañarse con lo postulado, ¡zas!, llega Intereconomía y nos abre a todos los ojos. Les habíamos subestimado. Los que creimos que no eran más que una panda trogloditas acomplejados ávidos de un altavoz desde donde dispersar su bilis, estábamos errados: en realidad son unos visionarios.

Buscaron su nicho de mercado, en su caso el remanente franquista autoritario-no-totalitario patrio, y lo explotaron en televisión y prensa. Y aquí viene el toque maestro. ¿Qué La Gaceta no lo lee ni el kioskero e Intereconomía TV pierde pasta a raudales? Don't worry, porque siempre se puede pedir dinero a la audiencia.

Así, tan sencillo como suena. Se pone un anuncio y se pide, en honor a la libertad y la independencia del mundo civilizado, que los espectadores ingresen cash en una cuenta corriente. Que se impliquen, vamos, que para algo los chicos de 'El gato al agua' y sucedáneos tienen que mirar debajo del coche cada mañana por combatir al pérfido gobierno socialista.

Que la libertad no tiene precio, dicen. Es curioso que esto lo diga un grupo cuyo tertuliano estrella, Mario Conde, prefirió más años de trullo a devolver la pasta que mangó a Banesto.

En fin, a ver cómo les funciona esta nueva e inédita vía de financiación. Si pita todos nos beneficiaremos con el avance y, si no... nos beneficiaremos incluso más con su defunción (culpa sin duda de Rubalcaba, el CNI y la TIA de Mortadelo y Filemón).

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Se busca médico bilingüe para trabajar como ejecutivo de cuentas

España, a nivel gubernamental, tiene un serio problema con el paro. Los españoles, a nivel social, tenemos un serio problema con la subsistencia.

Y los empresarios, a nivel práctico, tienen un serio déficit de dignidad. Solo asumiendo esto último podemos entender algunas de las ofertas laborales que se publican a diario.

Os pongo un ejemplo con nombres y datos reales, a ver si a alguien se le cae la cara de vergüenza:

Leo en Infojobs que la empresa Marco de Comunicación, con sede en Barcelona, busca dos ejecutivos de cuentas en el sector de la salud. Sigo leyendo, pero antes de la descripción del puesto me topo con un impresionante autobombo de la empresa, copado por esta perlita:

"Marco de Comunicación es la única agencia de comunicación española con un record Guiness mundial, obtenido por la fabricación del corazón de chocolate más grande del mundo para la campaña de San Valentín de Match.com."
No sé si mis estudios y másters estarán a la altura del "corazón de chocolate más grande del mundo", pero trago saliva, me vengo arriba y sigo leyendo:
"Se buscan personas con amplitud de miras, excelente dominio de inglés, experiencia en agencia de comunicación y/o como periodista en medios de comunicación, can do attitude y ganas de crecer. Se valora especialemente estudios y conocimientos en farmacia, biología o medicina."

Sorprendido por lo específico del cargo, me apresuro a ver los requisitos mínimos:

Estudios mínimos
:
  1. Licenciado - Medicina.
  2. Dominio de castellano e inglés.
  3. Experiencia de la menos un año en agencia de comunicación en la division de salud o medio del sector médico / farmacéutico.
  4. Dominio de herramientas de informática a nivel de usuario.
  5. Capacidad para trabajar en equipo y bajo presión.
  6. Acostumbrador (sic) a trabajar por objetivos.
  7. Persona polivalente, responsable, autónoma, muy organizada, planificada y metódica.
Vaya, vaya, vaya. Así que la cosa está tan mal que un médico con dominio del inglés, dotes comunicativas y capacidad para trabajar bajo presión puede terminar currando de 'cuentas'. Santo dios, tantos años de estudio para terminar lamiéndole el culo a los clientes por teléfono.

No os vayáis, que aún hay más:

Requisitos deseados:
  1. Capacidad creativa.
  2. Haber vivido en el extranjero.
Ya solo faltaría que fuera guapo y tuviera un Aston Martin para plantarnos ante el James Bond de la comunicación. Porque tendrá que ser un tipo duro, ya que tiene que currar de 9 a 7, 12 horitas que, como poco, se quedarán en 9 tras descontar parones de comida y desayuno...

¿Y cuánto le ofrecen a este elegido de los dioses, a este científico comunicador capaz de dejar su carrera por encerrarse todo el santo día en una oficina? Pues un montante que oscila entre los 12.000 y los 18.000 euros brutos anuales, es decir, entre 744 y 1.131 euros en 14 pagas.

Lo malo es que a estos de Marco de Comunicación no se les pude decir nada, porque tienen a 92 personas inscritas en su oferta, pero a veces me pregunto cómo sería este país si nos diera por remar en una misma dirección en lugar de pelear por ver quién se lleva el trozo más grande de carroña.

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