Los aposentados

Vive estos días la prensa deportiva de rasgarse las vestiduras a costa del estado del césped de Kaunas. Se da la situación de que España juega mañana contra Lituania es un campo que tiene poquita hierba y mucha, mucha arena. Los voceros se han apresurado, as always, a ponerle nombrecitos ("el Arenas de Kaunas", "el patatal lituano") y a pedir la anulación del encuentro, súplica a la que se han sumado Del Bosque y parte de la plantilla.

Dicen todos estos, como si de un coro griego se tratase, que tienen miedo de lesionarse, que un equipo campeón del mundo no puede transitar un firme en tales condiciones. Ellos, futbolistas y periodistas deportivos, parece que están, por méritos propios, por encima de una vulgaridad como los seis meses de invierno en Lituania, y que para ellos solo vale lo mejor de lo mejor.
En efecto, la selección española está compuesta por algunos de los mejores futbolistas del mundo, tipos que rinden mucho y cobran más aún. Son estrellas publicitarias, mediáticas y sociales. Pero ante todo son profesionales del fútbol. Para mí esto significa que tienen que jugar con lluvia, nieve y truenos. Donde y como sea. Y ganar, que para son los mejores del mundo.

No hace tanto, los futbolistas de primer nivel tenían que vérselas con mil problemas en determinados desplazamientos. Hoteles cutres, césped congelado, aficiones violentas, arbitrajes caseros y defensas de tacos salvajes solían conformar el menú en restaurantes griegos, rusos, turcos o yugoslavos. Aquellos jugadores, que cobraban menos y tenían la mitad de ventajas que los actuales, saltaban al campo a pelear contra el mismísimo demonio.

Algo semejante sucedía con la prensa, habituada a sufrir veinte grados bajo cero en la cabina de retransmisión sin un mal papel donde se detallasen las alineaciones. En estadios sin infrastructura técnica ni una ubicación digna para ver el partido.

Ni estos ni aquellos se quejaban. Nunca.


A la sociedad actual se le ha afinado mucho el morro. Por estratos, claro, como todo en este país. Por ejemplo: un oficinista, de los de 1.000 pavos y 22 días de vacaciones, apenas puede ponerse enfermo. Un poco de fiebre o un dolor en la espalda no siempre se aceptan como motivos de baja. Ni mencionemos ya otros factores externos como la climatología, el ambiente en la oficina o una simple huelga que tenga la ciudad cortada. A nadie se le ocurriría aducir un "mal estado de su ordenador", una "horrible lluvia que, unida al aire acondicionado, tendrá consecuencias funestas" o unas "alta posibilidades de depresión si hoy tengo que hacer horas extras" para no ir a la oficina.

Se sobreentiende que vas, trabajas y te jodes.

Yo también pienso que la selección española tiene que ir a Kaunas, jugar y joderse. Y que la prensa deportiva debe esforzarse por encontrar temas cuando no hay fútbol y no dedicarse a inflar tonterías mientras llega la acción.

A ambos sectores se les supone de los mejores del mundo y tendrán que levantar el culo de la silla para demostrarlo. El éxito es una licencia que no se puede renovar por internet.

4 comentarios:

Eduardo Manni dijo...

Totalmente de acuerdo! Yo juego en la liga de empresas y en una local y tenías que ver los patatales que son... nunca hemos jugado en césped, vaya. ¿Mis lesiones valen menos que las suyas? Porque si me rompo un tobillo tampoco puedo ir a trabajar.

Anónimo dijo...

Jugar así no es bueno para el futbolista ni para el espectador.

Zarpas dijo...

Que tontería. El deporte de élite se llama "de élite" por algo; justificar que está bien que jueguen el la puta mierda que jugaron ayer porque "en mi liga de peñas jugamos en campos peores" es totalmente absurdo, y comprarlo con el el trabajo en una oficina, el ordenador o e aire acondicionado es que ya no le veo ningún sentido...
Precisamente como ellos cobran millones de euros es normal que a quienes se los pagan, que son los clubes y no la selección, no les haga ni puta gracia que jueguen en sitios así. Habría estado muy bonito que con los meses de abril-mayo que nos esperan se hubisen lesionado Villa, Xabi Alonso o Xavi por jugar esa mierda de partido en un patatal. Tú habrías dicho "que profesionales son", pero a mí me habría parecido vergonzoso.
Claro que la FIFA, la UEFA o quién pichas sea tiene que poner unos mínimos, hostia, como que el mundial de motos o de formula 1 no creo que se pueda correr en circuitos con baches, y eso que también son "profesionales"!
"No tenemos balon, pero vamos a jugar con estos trapos atados con una cuerda, ya que sois campeones del mundo y tan profesionales tenéis que empiparrar con lo que sea", pues no joder, a ver cuando has visto que en los campeonatos de baloncesto dejen jugar en cemento y sin red en las canastas... Es exactamente lo mismo.

Con cariño,
Zarpitas

Guyb dijo...

Lo ideal sería que jugasen en las mejores condiciones, claro está, pero, si estas no se dan, hay que jugar igualmente.

En Kaunas se cumplía con el reglamento en todos los casos. No había balones de trapo ni cemento. Simplemente el césped se había quemado por el frío y los tipos echaron arena para que estuviera más blando... ¿es eso motivo para suspender el partido?

Para mí no. Y si hubiera habido alguna lesión -que no la ha habido, rarísimo eh- pues habría que tomarlo como algo propio de su trabajo.

Zarpitas, estas "mierdas de partidos" hay que jugarlos y ganarlos como sea, que luego a la Eurocopa querrán todos ir, aun lesionados.

También he de decir que ayer la Selesió jugó sin miedo al firme ni a los rivales. Chapeau.