DHB no redacta para otros blogs

Apenas se pisa una agencia de publicidad, uno se da cuenta de que todo lo que allí se cuece está basado en la comunicación engañosa. Son mentiras moderadas, más o menos maquilladas con el fin de que, si el asunto acaba en los tribunales, no se pueda demostrar nada.

A resultas de la crisis parece que el consumo se ha orientado a los productos más baratos, creando una enorme tensión en el seno de las grandes marcas, que observan cómo el ciudadano ni puede ni quiere seguir pagando el sobreprecio de sus productos. La última tendencia publicitaria pasa por añadir la coletilla "[nombre del producto] no fabrica para otras marcas", en clara referencia a las listas de marcas blancas que circulan por la red.

Y, como podéis suponer, esto también es mentira. Estos peces gordos reciben unos ingresos importantísimos a través de sus segundas marcas (alrededor del 50% de la facturación total) y, máxime en esta época, no piensan dejar de producir para ellas. Danone, Nutrexpa, Johnson's, Ariel, Kellogs, Kraft o Leche Pascual se han adscrito a esta moda, cuyo camelo es estricamente nominal.

Cojamos como ejemplo el nuevo spot de Leche Pascual:


Un texto al final del anuncio advierte de que "Leche Pascual no fabrica para otras marcas". Bien, esto solo es cierto a medias. Por definición, Leche Pascual no fabrica para otras marcas. No obstante el Grupo Leche Pascual, fabricante de Leche Pascual, sí lo hace.

El spot dice que un litro de Leche Pascual "de la mejor calidad" cuesta 0'94 céntimos. Si "dejamos de recoger leche a diario" el precio cae hasta los 80 céntimos. Al prescindir del "mejor equipo de veterinarios" se abarata otros cinco céntimos y al "rebajar los controles de calidad al mínimo exigible por ley" la cosa se queda en apenas medio euro.

Es de dominio público -y ellos mismos lo reconocen- que PMI es una segunda marca de Pascual. Un litro cuesta 0'63 céntimos, lo que implica, también según el propio grupo, que no se recoge a diario, no cuenta con buenos veterinarios y su control de calidad deja mucho que desear.

Pero más sangrante aún es el caso de Intermilk
, también hija de Pascual, y mucho más barata que PMI. Siguiendo la línea de razonamiento del spot, Intermilk debe ser leche de rata enferma.

Y es que, cuando un grupo empresarial nos deja entrever que facturan basura, quizá sea un momento propicio para dejar de comprarla.

2 comentarios:

Fer Lorente dijo...

si esto es cierto me parece escandaloso

Guyb dijo...

Puedes comprobarlo en los enlaces :)