Ídolos de barro

Viví el casi epifánico gol de Iniesta ante el Chelsea en un bar del centro de Madrid. Había acudido allí después de un largo día de trabajo con la esperanza de disfrutar, en el regazo de cualquier desconocido, de la derrota del rival deportivo de(l) Madrid. But times are changing man, y todo quisque en aquel lugar simpatizaba con el "único equipo español en Champions"...

Discretamente me apiado de quienes anclan sus afectos en un estatus nacional mil y una veces rechazado por el barcelonismo; es una suerte de autoengaño selectivo en el que las pancartas, las declaraciones, las actitudes y lo políticamente fáctico se evita o se achaca a "una minoría de indeseables". La sencilla técnica del avestruz: lo que no gusta, no se quiere ver. Pero saben que este miércoles, en plena efervescencia prepartido, los barcelonistas desplazados al Olímpico de Roma les recordarán, a ellos y al mundo entero, que Catalonia is not Spain.
La afición barcelonista ha expresado en decenas de ocasiones su sentir catalán, y ahora los resultados les otorgan la razón: Laporta, Sala i Martí, Guardiola, Xavi, Puyol o Víctor Valdés son las piezas maestras de un proyecto que rebasa los límites de lo futbolístico en términos de armonía y belleza plástica. Apoyarles en virtud a su condición de españoles no solo escapa a la lógica, sino que además incurre en una falta de respeto a su afición.

Este Barcelona ofrece mil y un asideros futbolíticos a los que agarrarse. El empeño de Laporta, mejor presidente de la liga, en buscar talentos de la tierra se ha traducido en un conjunto incontestable fuera y dentro del campo. La inteligencia, la creatividad y el respeto por este deporte son las principales improntas del equipo de Guardiola, cuyo límite solo se encuentra en el desgaste de los materiales. Es, en resumidas cuentas, un triunfo del catalanismo excluyente, porque así se concibió y negarlo es muestra de raquitismo mental.

En realidad el nacionalismo catalán, como cualquier otro, encuentra sustento en un sentimiento patrio legítimo. Al menos tanto como el español, aunque éste cuenta con la ventaja que le otorga el orden jurídico, al tiempo que los medios de comunicación cogen el bisturí para separar el magro de la grasa. Guardiola, Xavi y Puyol son catalanes de nuestro gusto, mientras que Laporta, Oleguer y últimamente Piqué son monstruos cuasi terroristas enfrascados en la destrucción de todo lo español.

Absolutamente ridículo.

Y precisamente quienes mortifican a los independentistas serán los que clamen por "no mezclar deporte y política" cuando surjan las señeras en Roma, para después incluir los éxitos del Barcelona en el anuario del deporte español. La pasión deportiva y la pasión nacional son sentimientos hermanos, hijos del mismo id freudiano, y de nada sirve mandar uno a Boston y otro a California. El próximo miércoles querré, como he querido siempre, que pierda el Barça. Sin concesiones. Deportivamente son y serán siempre el enemigo, aunque políticamente simpatice más con ellos que con mis vecinos. Si son o no españoles me importa un carajo. Sé que no veré la rojigualda entre el público, y que ningún jugador, ni siquiera los que la lucieron orgullosos este verano, paseará la bandera española por el estadio... y buscar otra cosa es adorar ídolos de barro que se desharán al ritmo de Els Segadors en Canaletas.

10 comentarios:

Gontxo dijo...

Un gran artículo Guyb

Rubén de Vicente María dijo...

Un apunte. "En realidad el nacionalismo catalán, como cualquier otro, encuentra sustento en un sentimiento patrio legítimo". Obviamente todo sentimiento patrio es legítimo, lo que necesariamente no quiere decir que sea ni política ni históricamente lógico, prudente o justificable

Guyb dijo...

Rubén, si buscamos orígenes "históricamente lógicos, prudentes o justificables" en los países actuales nos podemos quedar solos, ¿eh?

¿Es lógica la existencia de Liechtenstein? ¿Fue prudente fundar Israel? ¿Cómo justificamos que en los Balcanes haya cinco o seis naciones?

Tío, que cada uno se sienta de donde quiera, los demás le debemos un respeto.

Guyb dijo...

¡Ah, y gracias Gontxer!

:)

Gontxo dijo...

Es que me ha parecido muy acertado la manera de exponerlo todo. Además, siendo sinceros, yo creo que el sentimiento mayoritario entre la afición del Madrid (y en la del Barça igual) es odio eterno y siempre desear la derrota, aunque siempre se recurra a preferimos que ganen españoles, etc etc... Lo que pasa, es que la manera de explicarse por los que si reconocen ese sentimiento verdadero, no sea tan detallada ni afianzada como con tu exposición.

Y el debate que mantiene en los comentarios de ahi arriba, tb creo que tienes razón. Hay muchos ejemplos de Estados creados contranatura, contra la lógica y que han sido mayor foco de conflictos y disputas que respondiendo a unos criterios sensatos (incluidos los sentimentales).

Anónimo dijo...

Me temo que no puedo dejar de entrar al trapo... porque no estoy en absoluto de acuerdo.

En primer lugar... (no por ello más importante, pero sí curioso), has puesto que "los medios de comunicación 'COJEN' el bisturí... Casualidades de la vida, esta incorrección se encuentra un poquito más abajo de la foto de Lázaro Carreter, quien seguramente te haría azotar 100 veces por semejante incorrección.

En 2º lugar... generalidades. Por poner un ejemplo, es claro que la afición madridista es bastante facha, lo cual no quiere decir, ni muchísimo menos, que todos los madridistas lo seamos (no me voy ni a molestar en explicar el paralelismo que es bastante sencillo e incontestable).

Limitas torticeramente las "piezas maestras del proyecto" a las nacidas en cataluña... cuando hace poco discutías durante horas que el jugador más decisivo del barça era camerunés.. y cuando todos sabemos que, de hecho, los más decisivos son, de albacete el uno, y argentino el otro.

Dices que es ridículo separar a unos catalanes de otros ¿?¿?¿? Es absurdo!! Laporta es un politicucho que le encanta llamar la atención y encantar serpientes que, o bien busca dar el salto a la política real, o bien sigue la misma estrategia que sus camaradas de la generalitat... la tercera vía que se le olvidó a Maquiavelo (ser amado, ser temido... o conseguir que odien a tu enemigo, aunque sea inventado).

En todo caso, no deja de ser un hecho que esta noche, pase lo que pase... hay un equipo representando a Reino Unido y otro representando a España... al igual que los mismos Xavi, Puyol y Piqué (y guardiola en su tiempo...y yo creo que Valdés muy prontito) han defendido la camiseta expañola en muchas muchas ocasiones sin que el escudo de la camiseta les quemase el corazón. Grabadas están las imágenes de Xavi en Colón gritando "que viva España".

No puedo terminar sin resaltar el hecho de que el autor hace años que viene rechazando el "sentimiento patrio"... y sin embargo no duda en legitimar cualquiera que se oponga al español e incluso reconocer cierta admiración ¿??¿¿?

Y dice que su aversión deportiva nada tiene que ver con la política... cuando ha sido incapaz de desligar ambas en todo el artículo (e incluso, a su término, los reconoce como sentimientos hermanos).

Yo creo que este tipo de aversiones radican en un nivel inferior al racional... seguramente sea la cultura y experiencia que hayamos vivido y olvidado la que activa estos mecanismos de odio deportivo/político sin que sepamos explicar muy bien el por qué.

Lo cierto es que si esta noche ganase el barça y se paseasen banderas españolas por el cesped, toda españa (madridistas incluidos) aplaudirían el gesto y se irían a dormir más felices y con menos sed de guerra.

No digo que vaya a pasar... sólo lo expongo como una muestra de que este conflicto tiene más de político que de deportivo (y, en parte, por culpa del presidente al que tanto te gusta ensalzar)

Rubén de Vicente María dijo...

¡Pero si me das la razón y hasta tres ejemplos! Dije que es legítimo que cada cual sienta lo que quiera, pero un sentinmiento legítimo no confiere razones de peso que justifiquen un tendencia soico-política o como quieras llamarlo. Lo único es que da cierta sensación en tu post de que defiendes el catalanismo, que por cierto atribuyes de forma falaz (como diría con gusto un viejo conocido nuestro) a la afición del Barça. Te recuerdo que buena parte del barcelonismo nació fuera de Cataluña, y que además allí una buena parte de la población o procede de otras partes de España o es hijo de andaluz, extremeño o castellano que buscó trabajo en Cataluña, que dudo mucho que compartan el sentimiento nacionalista y que muchos de ellos probablemnte también sean del Barça.

Guyb dijo...

Ya se lió... bueno, vamos allá.

Anónimo | Gracias por el apunte ortográfico, ya está cambiado. Te devuelvo la corrección; el partido no es hoy, sino mañana. Lo digo principalmente porque hemos quedado y no quiero confusiones :-P

Dices "Laporta es un politicucho que le encanta llamar la atención y encantar serpientes que, o bien busca dar el salto a la política real, o bien sigue la misma estrategia que sus camaradas de la generalitat". Justo a esto es a lo que me refiero... es ridículo. Es la imagen que te han creado de él, única y exclusivamente por explicitar sus ideas políticas.

Los nacionalismos que amenacen al español son malos, y los que los apoyan unos bandidos.

El Barcelona es un club históricamente independentista, lo queráis ver o no. No serán absolutamente todos, pero vamos, déjate caer por el Nou Camp y verás como no es el mismo rollo que en Montjuïc, pese a compartir ciudad.

Dices "Lo cierto es que si esta noche ganase el barça y se paseasen banderas españolas por el cesped, toda españa (madridistas incluidos) aplaudirían el gesto y se irían a dormir más felices y con menos sed de guerra." ¿¿¿Pero es que no lo entiendes??? ¡Te acaban de silbar el himno y todavía tienes alguna esperanza! No vas a ver banderas españolas, ni en el campo ni en la celebración (si hubiere), y sí verás un enorme CATALONIA IS NOT SPAIN. Asúmelo sin acritud, que no pasa absolutamente nada. La "sed de guerra" está siempre porque son enemigos deportivos, pero déjales que lleven sus banderas y no les señales por ello.

Rubén | Hay barcelonistas, como es obvio, de todas las tendencias políticas, pero no me negarás que es un club identificado con el catalanismo más férreo. Y lo que te quería explicar con los ejemplos es que existen muchos estados sin una base lógica, ¿por qué no Cataluña?

En realidad yo preferiría mantener el estatus nacional que hay, más que nada por evitar controversias, pero si ellos no quieren, nadie puede obligarles.

PD: ¿Algún catalán nacionalista puede echarme una mano? :-P

j. dijo...

...al cuello!!
eres cm los blankitos raperos de mierda ke llaman hermanos a los negros

Guyb dijo...

Jajajaja... ¡que no 50 cent, yo jamás os llamaría hermanos!

Simplemente defiendo vuestro derecho a expresaros políticamente cuando y donde os venga en gana, como a cualquiera.