Verdades que duelen

"Después de la II Guerra Mundial, Israel recurrió a la agresión militar para convertir en desposeídos a una nación entera con el pretexto del sufrimiento de los judíos... Y enviaron a emigrantes desde Europa, Estados Unidos y otras partes del mundo para establecer un Gobierno totalmente racista en la Palestina ocupada. Y, de hecho, en compensación por las espantosas consecuencias del racismo en Europa, ayudaron a otorgar poder al régimen más cruel, represivo y racista en Palestina".

Mahmud Ahmadineyad

Después de pronunciar estas palabras, los delegados de los treinta países occidentales abandonaron la sala. ¿Qué parte del discurso -escrupulosamente veraz- les indignó tanto?

4 comentarios:

Pantero Pinco dijo...

Si lo hubiese dicho Gandhi se hubiesen echado a llorar avergonzados. Pero como es un "moro" malo con misiles... Muy bueno tu blog, por cierto! Lo sigo desde hace un tiempo. Saludos

Guyb dijo...

Desde luego. Ahmadineyad, a pesar de la terrible presión que se ejerce sobre él, no puede ser acusado de demasiado; de desarrollar un programa nuclear (sin comprobar), de ser homófobo (dijo "en mi país no hay homosexuales", una actitud habitual entre los países árabes, incluida Arabia Saudi, amiguita de los yankees) y de odiar a los judíos (si ya nos caen gordos en Occidente, imagínate qué opinará un árabe de ellos).

Israel tiene millones de genocidios sobre sus espaldas. Ocuparon por la fuerza un territorio que no les pertenecía. Hacinaron en terrenos yermos para el cultivo a los que allí vivían. Hicieron presión internacional para que no se le reconociese el estatus de nación a Palestina.

Pero no se acepta la más leve crítica sobre ellos.

Bienvenido Pantero, me alegro mucho de que te hayas animado a opinar, en cuanto tenga un rato me paso por tu blog.

¡Un saludo!

Gontxo dijo...

No sé que parte indignó tanto a los representantes occidentales (EEUU e Israel directamente ni acudieron al acto). dicho por Ahmadineyad es totalmete correcto y relata un hecho histórico... pero vamos, es el nuevo malo para Occidente y no merece ser escuchado si quiera.

Martínez dijo...

Sí, sí, las escrupulosas veracidades de un señor que niega el Holocausto.